miércoles, 6 de febrero de 2008

¿Feliz Cumpleaños?


Puede que más allá de lo que esté dispuesto a admitir, el cumple me haya dejado un tanto tocada alguna neurona. Ya de por si a cualquiera de ellas y a pesar de los cuidados dispensados: mimos, momentos de descanso, ocio y relajación; habrá que reconocerles un cierto desgaste por cuestión de tiempo que no de intensidad de uso que tampoco quiere uno venir aquí avasallando, pero que cuando menos pueda haber mermado en alguna medida cualesquiera hayan sido, sus potencialidades juveniles.
Dicho esto sin que sirva de justificación sino en todo caso como constatación de una realidad, he de decir que me he quedado con una cierta sensación de vacío. Una especie de desasosiego parecido al que pueda producir encontrarse al borde de un abismo: ¿Qué pasará ahora?..¡Esto no lo detiene nadie. Me estoy haciendo viejo!
Es una frase hecha y bastante manida, aquella de “la edad es un estado mental”. Pues bien, mis estados mentales últimamente, en concordancia con las tendencias actuales de las bolsas internacionales, igualmente experimentan inesperadas euforias alcistas como profundas caídas. Nada que me haga dudar de episodios bipolares tan de moda ni que esté al borde de una ”recesión emocional”, simplemente que la sucesión de eventos parece ocurrir de tal manera que mi vida, a pesar de la aparente monotonía con la que se reviste, transcurre en otros planos más íntimos siguiendo el endiablado diseño de algún ingeniero loco para una montaña rusa futurista, atrevida y cargada de sensaciones y sobresaltos.
Todo esto me lleva a momentos en los cuales me es sino imposible, cuando menos difícil ubicarme. Igualmente enfrento situaciones propias de la vejez en cuanto a achaques y salud como me veo con comportamientos y actitudes más propios de una adolescencia no resuelta.
No quiero ahondar demasiado en ello, simplemente decir que por segunda vez en mi vida me he visto enfrentando a una situación de tipo legal, bastante engorrosa y embarazosa. La simple idea de enfrentarme a ello me provocó un estado de ansiedad con subidas de tensión incluidas. Afortunadamente, aún cuando quedan un par de decisiones pendientes por resolver respecto a este tema, es algo que doy por zanjado.
Ahora simplemente me queda volver a la monotonía alterada de saberme un año más viejo.

Ah!, el precioso dibujo de la entrada es una de esas otras realidades con las que te sorprende la vida de vez en cuando y que te confirman que son ellas, las más ocultas y difíciles de observar, las más pequeñas o inesperadas, las que hacen que la vida sea maravillosa después de todo. ¡Gracias Denita, eres un ángel!

2 comentarios:

Almudena Lopez dijo...

¿Sabe que este domingo es mi cumple?
Cumplo 32, jiji!
Estoy hecha un bebé, van a hacerme una fiesta y todo. Pero me van a faltar mis amiguitos que conocí en la web,(a uno que yo me sé lo voy a extrañar horrores).
Si te vinieses a mi cumple por lo menos la tensión se te subía por comer jamón :-), y no por esos disgustos aburridos de papelotes. Mira que me ha salido coqueto usted con esto de las edades!!
fresón lozano!!! jajaja
A una se le van hacia abajo las tetillas y también se queja!!
Te voy a dar un mordisquete para que te me animes y un besote enorme con un efecto ventosa que te me vas a quedar requetepegao :-p.
Pero, digas lo que digas, eres un mocete, que tanta edad ni tanta monserga. !Con ese espíritu juvenil que me tienes!.
Me alegro de que te gustase el dibujo,esos detalles los tengo sólo con las personas encantadoras. Así que apúntate el tanto.
Un beso enorme.
Denita.

hector toscano dijo...

feliz cumple!!!
no te preocupes por la edad, es lo mejor ponernos grandes nos volvemos interesantes, por lo menos para los menores, ja
un abrazo grande!!!